La alternativa noruega para sustituir la importación de gas y petróleo rusos

Noruega es el tercer mayor exportador de gas natural del mundo, con relevancia también del sector del petróleo, y podría sustituir en Europa parte de la energía proveniente de Rusia.

La búsqueda de alternativas para suprimir la dependencia de Europa de la energía de Rusia ha hecho que se contemplen otras fuentes para satisfacer la demanda energética. Una de las posibilidades es Noruega, que ya exporta a la Unión Europea el 8,7% del petróleo utilizado por los Estados miembros y el 18,6% del gas natural, según Eurostat.

Aunque una huelga de los trabajadores noruegos ha puesto en jaque el 60% de las exportaciones de gas de Noruega desde el 9 de julio, la intervención del Gobierno central ha detenido el parón de los empleados del sector petrolero, según informa la Asociación Noruega de Petróleo y Gas en una nota de prensa.

De esta forma, aunque Noruega aporta una parte relevante de los recursos energéticos utilizados por los miembros comunitarios, los expertos insisten en que, para sustituir la energía procedente de Rusia, se requiere tiempo e inversión.

La Unión Europea importó el 8,7% de su petróleo desde Noruega en 2020, que se sitúa solo por detrás de Rusia
El sector petrolífero supuso en Noruega un 20,5% del PIB en 2021, según el Ministerio de Petróleo y Energía noruego, que para 2022 apunta un 27,8%. La relevancia del país como líder exportador de petróleo comenzó tras descubrir un yacimiento en 1969, una década después de hallar los primeros indicios de gas en el Mar del Norte.

En estos momentos, Noruega es el tercer mayor exportador de gas natural del mundo, como indica su Gobierno, solo por detrás de Rusia y Catar. Respecto a la producción de petróleo, se sitúa en el puesto número 11 entre los que más barriles al día generan, con más de 2 millones en 2020, según el Análisis Estadístico de la Energía Mundial de BP en 2021.

No obstante, las exportaciones de gas y petróleo no influyen únicamente sobre Noruega, sino que también lo hacen sobre la Unión Europea, que en 2020 obtuvo de allí el 8,7% del crudo y el 18,6% del gas natural que utilizó, según datos de Eurostat. Estas cifras hacen que Noruega sea el segundo país exportador de petróleo y gas natural para la Unión Europea, solo por detrás de Rusia, que suministró el 41,6% ese año.

Noruega podría sustituir parte de la energía de la Unión Europea que procede de Rusia con tiempo e inversiones
La producción de petróleo en Noruega está en incremento, de acuerdo con el Informe Mensual del Mercado del Petróleo de junio de 2022 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

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A juicio de Adolfo Núñez Sarompas, profesor del Máster de Energías Renovables y Eficiencia Energética de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima), Noruega podría sustituir “en gran parte” la energía de Rusia. No obstante, esto requeriría un aumento de las inversiones y “un compromiso de compra a largo plazo” de esa energía, ya que en el caso contrario las empresas podrían negarse a invertir.

“La alternancia con ese gas ruso no puede ser inmediata, especialmente para esos países que en estos momentos dependen de ese gas”, añade Cristian Castillo, profesor de Producción y Logística de la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). De acuerdo con el docente, la transición debe hacerse “de forma paulatina”. “Estamos hablando de varios años hasta que se puedan tener las infraestructuras necesarias”, expone.

España obtiene el 2% del petróleo y el 0,8% del gas que utiliza de Noruega
La dependencia de Noruega que tiene la Unión Europea disminuye en España. En concreto, el 2% del crudo utilizado en España procedió del país nórdico en lo que llevamos de 2022, según la Corporación de reservas estratégicas de productos petrolíferos (Cores). Mientras, por encima de Noruega, los que lideran este ranking del petróleo son Nigeria (14,7%), Estados Unidos (11,4%) y Libia (9,7%).

En cuanto al gas natural que se consume en el país, la mayoría se importa desde Estados Unidos (el 35,4% en lo que llevamos de año). En segundo lugar está Argelia, con el 25,4%, seguida de Nigeria, con el 14,7% de los gigavatios hora de gas natural que recibe España. Por su parte, Noruega se sitúa entre los que menos gas han exportado a España este 2022, con un 0,8%.

Pese a todo, España cuenta con ventajas que reducen su dependencia energética del exterior, de acuerdo con Núñez. “Tenemos bastantes plantas de regasificación, con lo cual pueden entrar barcos de gas natural licuado”, subraya, a lo que se añaden diversas refinerías “adaptadas para todo tipo de fuel”.

Aunque matiza que tenemos una conexión “muy mala” para exportar al resto de Europa y, en un mercado globalizado, “si en otro sitio hay más demanda, los precios subirán” de igual manera, Núñez considera que España no está en una mala posición en comparación con el resto de países.

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