UPI, en la edición especial 30 años de CARBUROL: “La estación de servicio está en claro proceso de reconversión”

La estación de servicio está en claro proceso de reconversión promovida por las obligaciones legales de la transición energética, la evolución de la demanda, la competencia y las nuevas tecnologías.

En este escenario, las estaciones de servicio quieren, por supuesto, seguir siendo agentes fundamentales de la movilidad, aunque se avanza con cierta incertidumbre sobre cuál será el futuro energético y cada empresa hace sus apuestas valorando la evolución del mercado y las expectativas de retorno.

En este sentido, no está claro que la recarga eléctrica a turismos y vehículos comerciales ligeros se vaya a realizar en las estaciones de servicio por el coste de la recarga ultra rápida, sino que parece más bien que se efectuará cuando los vehículos no estén siendo utilizados.

También intervienen las obligaciones legales como la de instalar una infraestructura de recarga eléctrica que la recientemente aprobada Ley de Cambio Climático impone a las estaciones de servicio y que desde UPI cuestionamos por forzada, innecesaria y posiblemente inconstitucional. Es especialmente inconsistente el caso de las estaciones para transporte profesional donde las probabilidades de recarga eléctrica son prácticamente nulas y por lo tanto, el sujeto obligado estará realizando una inversión sin ningún retorno mientras no haya un horizonte de vehículos pesados eléctrico; tampoco desde el punto de vista de la finalidad de la medida, se van a optimizar los recursos –que en parte vendrán de subvenciones– dedicados a poner al servicio de los demandantes de recarga eléctrica una red lo más tupida posible.

Negocio diversificado

Lo que las compañías tienen claro es que deben buscarse actividades complementarias al suministro de energía y aquí las estaciones de servicio tienen un potencial que está sin desarrollar plenamente con la particularidad de que se sitúa en un nicho de mercado exclusivo que es el de los desplazamientos interurbanos. Cualquier oferta de productos y servicios que pueda atraer al particular o al profesional en su itinerancia, tiene cabida. En esta línea, destacan la tienda/ supermercado, la restauración y los tradicionales servicios relacionados con la movilidad, pero caben multitud de posibilidades como por ejemplo los servicios de recogida y devolución de productos comprados on line.

La estación de servicio puede convertirse además en un espacio lúdico y de descanso con un ambiente que invite a estar. Y es que la cuestión de la diversificación de bienes y servicios no está únicamente promovida por la evolución del consumo energético sino también por el cambio de hábitos de la sociedad y en particular, de las nuevas generaciones que buscan espacios cómodos que convivan con sus hábitos de compra on line.

En el apartado de digitalización, se van incorporando facilidades como el pago por móvil (con apps que también son de fidelización) y el pago por caja no atendida y en general, se camina hacia un entorno digitalizado como ocurre en todos los ámbitos de la sociedad. Cabe destacar que el COVID ha sido un elemento clave en el impulso de la digitalización.

Finalmente, en el plano de la sostenibilidad, además de la diversificación energética, se suman iniciativas como la progresiva instalación en las estaciones de servicio de paneles fotovoltaicos para autoconsumo y las acciones relacionadas con la disminución de desperdicios y residuos.

UPI es la asociación empresarial de ámbito nacional, que agrupa a Operadores al por mayor de productos petrolíferos sin capacidad de refino en territorio nacional, presentes en la importación, distribución/comercialización y almacenamiento de productos petrolíferos. En la actualidad, son miembros de UPI las siguientes compañías: Bonarea Energia, Carburants Axoil, Disa Red de Servicios Petroliferos, Dyneff España, Esergui, Gm Fuel Service, Kuwait Petroleum España y Meroil.