elEconomista.es / Europa Press. 29/09/2026
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, 29 de septiembre, el nuevo escudo anticrisis -el tercero para afrontar la subida de precios derivada del conflicto en Oriente Medio- tras el recrudecimiento del conflicto bélico en Oriente Próximo, con el objetivo de paliar la escalada de precios y la pérdida de poder adquisitivo de cara al otoño y el invierno. Antes de que decaigan en octubre algunas de las medidas de apoyo a los sectores productivos que estaban incluidas en paquetes anteriores, el Gobierno ha aprobado un nuevo decreto para proteger a los hogares y empresas de la subida de precios, especialmente energéticos, provocada por la guerra en Irán.
El nuevo paquete de medidas para hacer frente a la escalada de precios por la guerra en Irán incorpora la prórroga de las rebajas fiscales a la gasolina y al diésel hasta el 31 de diciembre, así como la limitación de la tarifa regulada del gas y de la bombona de butano.
El nuevo paquete de medidas plantea un nuevo alivio en el ámbito del Impuesto sobre Hidrocarburos de 20 céntimos en octubre a gasolina y gasóleo, de 13 céntimos en noviembre y de 6 céntimos en diciembre, con una cláusula de salvaguarda automática en el caso de que el precio del petróleo siga elevado. «Si los precios suben por encima del 15%, volveríamos a los 20 céntimos de rebaja en el mes de noviembre o en el mes de diciembre», ha detallado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
«Estamos ante un tercer paquete de medidas de apoyo que supone en su conjunto un gran esfuerzo presupuestario», ha remarcado Cuerpo, quien ha insistido en que este real decreto combina «protección inmediata, seguridad energética, eficiencia y competitividad», con un coste total de los tres decretos de más de 12.000 millones de euros.
Rebaja en la tarifa del gas y bombona de butano
En el caso de la tarifa de último recurso (TUR) de gas natural, cuya revisión tendrá lugar a partir del 1 de octubre, el Gobierno ha decidido limitar el incremento al 15%, mientras que la bombona de butano no podrá superar los 19,55 euros. «En la tarifa de último recurso del gas lo que hacemos es atender a medidas específicas para el invierno, limitando la subida de la tarifa que protege a más de 3 millones de consumidores», ha señalado el ministro.
Se ha establecido un límite por el que no puede subir más de un 35% en la revisión de octubre, ni más de un 15% en las siguientes revisiones, teniendo en cuenta que sin este límite se estima que hubiera crecido en torno a un 50%.
El Ejecutivo también ha prorrogado las ayudas al sector agroalimentario, incluida la compensación por los sobrecostes del gasóleo agrícola hasta el 31 de diciembre.
Hay que tener en cuenta que algunas medidas finalizaban a finales de septiembre -fiscalidad a carburantes-, mientras que otras se mantienen el resto del año -como los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico-.
De cara a la aprobación de este nuevo decreto el Gobierno ha mantenido reuniones con los agentes sociales, además de con sectores como el agroalimentario, el industrial, el energético, la distribución o transportes, que son los más afectados por la escalada de precios.
Si la electricidad sube más de un 15% se vuelve a rebajar el IVA
Además, se mantiene también la salvaguarda para la rebaja del IVA y del impuesto especial sobre la electricidad, que se reactivarían -como ya se fijaba en los anteriores decretos-, si el precio de la electricidad o del gas subiera por encima del 15%.
En cuanto a sectores con especial afectación, se prorrogan las ayudas para el campo y también para el transporte profesional por carretera. Se abre también, como novedad, una nueva línea para el ferrocarril de mercancías con 15.000 euros de ayuda por locomotora diésel, algo solicitado por el propio sector.
En materia de soberanía energética, se amplían las reservas de gas natural licuado para el invierno y se refuerza el sistema de certificados de ahorro energético, además de las medidas que ya estaban en vigor hasta final de año.
Diversos análisis de expertos, como el elaborado por la economista sénior en la Dirección de Coyuntura y Estadística de Funcas y profesora de la UNED, María Jesús Fernández Sánchez, advierten de que la extensión del conflicto hacia el estrecho de Bab el-Mandeb hace temer un agravamiento y una prolongación en el tiempo de los problemas de suministro.
Este escenario eleva el riesgo de una inflación energética más elevada y persistente, y, consecuentemente, de una extensión hacia todos los precios de la economía y hacia los salarios.
Seis meses después del inicio del conflicto, la presión de los precios de los carburantes ha vuelto a intensificarse: la inflación general se sitúa en el 4,9% según el dato publicado este mismo martes, un repunte explicado por el aumento de los productos energéticos.
De cara a los próximos meses, centros de análisis como Funcas ya han advertido de que la tasa de inflación puede mantenerse por encima del 4% en los meses siguientes, con una media anual del 3,6% este año y del 2,9% en 2027.
