CEEES pone en duda la utilidad de ‘Euros por cada 100 kilómetros’

“Entendemos que la puesta en marcha de esta iniciativa es algo que viene impuesto por las autoridades europeas. No discutimos el fondo de la propuesta, ya que estamos seguros de que pretende ofrecer a los consumidores información interesante y relevante que consiga concienciar al conjunto de la sociedad del beneficio económico y no sólo medioambiental que tendría un cambio de paradigma en la movilidad hacia tecnologías menos contaminantes”.

Así se expresa el presidente de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), Jorge de Benito, en unas declaraciones en las que lamenta las formas en las que se ha decidido poner en marcha, desde el 1 de abril, la iniciativa ‘Euros por cada 100 kilómetros’ por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). Con ella se pretende comunicar a los conductores los costes medios, en el ámbito nacional, de los carburantes tradicionales y alternativos medidos en euros por 100 kilómetros “para permitir a los consumidores su comparativa en base a una metodología común europea, aportando trasparencia al precio de los combustibles”.

“El problema es que la forma no es la más adecuada. En 2021, cuando todos llevamos en nuestros bolsillos teléfonos repletos de apps, a las estaciones de servicio se nos obliga a exhibir en nuestras instalaciones carteles que muestran información actualizada trimestralmente. Es absurdo exhibir un cartel estático con precios que no tienen validez, porque muestra el promedio de consumo de los vehículos más vendidos con el promedio de precios de los combustibles en general, sin tener en cuenta los descuentos que ofrecen los operadores mayoristas y minoristas a sus distintos tipos de clientes. La desviación es tan grande que hace irrelevante la comparación”, remarca De Benito.

Disparidad en las fuentes de información

“Además, he de decir que las fuentes de las que bebe la web eurospor100km son siempre oficiales en el caso de gasolina, gasóleo, GLP y GNC. Para estos productos, la web capta la información del Geoportal, haciendo el promedio de los precios de venta al público diarios informados durante el trimestre anterior por las estaciones de servicio y los operadores. Sin embargo, para el caso de la recarga doméstica de electricidad se muestran datos de elaboración propia a partir de ‘Facturación estimada del consumidor medio de baja tensión acogido al peaje 2.0.DHS (Futura tarifa 2.0.TD)’ del Boletín de Indicadores Eléctricos publicado por la CNMC. Muchos de los propietarios de coches eléctricos disfrutarán de ese peaje, pero a muchos otros se les aplicará uno diferente y más oneroso. ¿Por qué se utiliza ese peaje y no otro? Sería interesante que el Ministerio de Transición Ecológica ofreciera una explicación al respecto”, agrega De Benito.

“En cuanto a la recarga rápida se refiere, en la propia web se explica que se han utilizado ‘datos sectoriales’, sin especificar quién ha suministrado esos datos y, por tanto, hurtando a consumidores y empresas la posibilidad de conocer cuáles son los intereses o motivaciones de esos actores del sector que han proporcionado los datos. Unos datos, recordemos, que se muestran en una web oficial dependiente del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico y que se obliga a exhibir a las estaciones de servicio”, subraya el presidente de CEEES.

No obstante, continúa Jorge de Benito, no todas las estaciones de servicio estarán obligadas a contar con los citados paneles. “Sólo aquellas que vendieran más de cinco millones de litros en 2020 -que alguna habrá- o a las que ya ofrezcan algún combustible alternativo en sus instalaciones. Llegados a este punto sería conveniente hacer un par de matices. En primer lugar, la estación está obligada a mostrar el cartel comparativo incluso aunque el suministro de otras energías en sus instalaciones dependa de un tercero. En ocasiones, las estaciones de servicio que tienen cargadores de Tesla o de diferentes compañías eléctricas ignoran si estas empresas cobran o no por las recargas y no participan en los posibles beneficios que pudieran llegar a ofrecer estos dispositivos. Y, sin embargo, son las estaciones los sujetos obligados a mostrar la información comparativa. En segundo término, se penaliza de algún modo a las estaciones de servicio que han decidido invertir en energías alternativas, con lo que se lanza el mensaje de que resulta más sencillo quedarse quieto, no moverse, no adaptar nuestros negocios a las nuevas formas de movilidad que poco a poco se van dibujando en nuestra sociedad. Esos pioneros, que arriesgan su patrimonio en inversiones que a día de hoy son ruinosas, se ven castigados una vez más por la Administración, que lanza el peligroso mensaje de que es mejor no transformar energéticamente las estaciones de servicio”.

“Dicho todo lo cual, como hemos hecho siempre, hemos informado a nuestros asociados de esta nueva obligación, les hemos enviado dos circulares informativas, les hemos remitido los carteles que deben mostrar en sus estaciones de servicio y hemos contestado un importante número de preguntas de nuestros asociados. CEEES se ha caracterizado siempre por el cumplimiento estricto de las normas y por colaborar lealmente con la Administración, con quien seguimos en contacto con el objetivo de mejorar la iniciativa y subsanar posibles errores”, apostilla De Benito.

 

 

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